El derrame hacia arriba

Falta de diálogo en el oficialismo y exceso en la oposición

 

Si la tensión en el Frente de Todos exhibe las consecuencias de no haber convenido antes de las elecciones presidenciales una estructura y un método para la resolución de las diferencias, la coalición cambiante muestra las complicaciones de intentarlo casi dos años antes de su hipotético arribo al gobierno. Es tan limitante la ausencia de diálogo como su exceso y a destiempo. El oficialismo confronta por diferencias ideológicas aplicadas a la política económica, que se enmascaran como cuestiones personales entre el Presidente Alberto Fernández y la Vicepresidenta CFK. La oposición disiente sobre tácticas electorales y alianzas posibles, pero acuerda en su repudio visceral a toda política popular. Por supuesto, si todo ese revoltijo decantara en una candidatura ganadora, el gobierno resultante estaría sometido a conflictos internos equivalentes a los que hoy atribulan al vecino de enfrente, que debate por los medios el desempeño de algunos ministros del gobierno nacional, como el de Economía.

Las polémicas en torno a Martín Guzmán se remontan al momento de su designación. El domingo pasado, esta columna recordó que su nombre fue una sugerencia de Kristalina Georgieva, transmitida al Presidente Alberto Fernández por Alicia Bárcena. El candidato de Alberto era Emmanuel Álvarez Agis, quien volvió a sonar esta semana, a raíz de una presunta propuesta empresarial.

El puente Georgieva-Bárcena no era una novedad y por eso sólo se mencionó como un dato más de contexto. De hecho, ya lo habíamos publicado en febrero de 2021. Pero en aquel momento no tuvo mayor repercusión, porque la política económica y las negociaciones con el FMI aún no habían agriado el clima interno en el Frente de Todos. En su programa radial, Daniel Tognetti destacó la noticia, pero un columnista puso en duda que fuera cierta, en forma tan exaltada que comenzó por negar que yo fuera periodista (sic), porque en una cuenta de Twitter que me atribuyó se me menciona como conductor de un programa radial. Otro opinator dijo en las redes antisociales que estoy gagá, porque la inundación de Santa Fe no ocurrió en 1998 sino en 2003, el gobernador era Jorge Obeid y no Reutemann, y el intendente de la capital Marcelo Álvarez y no Horacio Rosatti.

Para que no queden dudas:

  • la información es de primera mano;
  • su fuente es una de las dos personas que participaron de la conversación sobre el nombramiento de Guzmán: el entonces Presidente electo y la secretaria de la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas (CEPAL).
  • No frecuento las redes antisociales ni tengo cuenta en ninguna de ellas.
  • En Santa Fe hubo una gran inundación en 2003, pero otra no menor en 1998. En esa ocasión las aguas del Salado penetraron en la ciudad por la defensa Oeste que el gobernador Reutemann y el intendente Rosatti habían inaugurado el año anterior. Mirá este video de 1998 y decime:

 

 

Esto no significa que el FMI haya vetado a otros candidatos, como infirió el columnista. Quién sí lo hizo fue Cristina, cuando Alberto confiaba en Guillermo Nielsen. Tampoco es razonable concluir que Georgieva haya designado a Guzmán. Sólo lo que dijimos: que sugirió su nombre por medio de Alicia Bárcena. Ni más, ni menos.

Guzmán desmintió el diálogo sobre el proyecto de tributo a la renta inesperada que le atribuyó Clarín, y que El Cohete mencionó como “presunto” y al que se refirió en condicional.

—Vos sabés que el proyecto no pasa por el Congreso—le habría dicho el CEO de una poderosa cerealera.

—No se va a aprobar. Pero nosotros primereamos y le sacamos la bandera a Cristina— habría sido la respuesta ministerial.

“Ese supuesto diálogo es ficticio. No es de su estilo utilizar ese léxico ni ese modo de dialogar”, comunicó el vocero del Ministro, Angel Coraggio, quien llamó a la publicación de Clarín “literatura de cordel”.

El lunes, una delegación empresarial encabezada por Daniel Funes de Rioja se reunió en la Casa Rosada con Fernández, Guzmán y otros funcionarios. Funes dijo luego que habían presentado un plan de desarrollo productivo elaborado por la Unión Industrial y que no se había hablado del tributo a la renta inesperada, del que no opinarían hasta conocer el proyecto, aunque por supuesto, dijo que los patrones no quieren más impuestos. Se diría que no sólo el diálogo transcripto por Clarín merece ser calificado de presunto o supuesto.

 

 

Alberto y Guzmán con la UIA.

 

 

 

Quién elige a quién

Una vez más, fue Andrés Larroque quien puso los puntos sobre las íes, al afirmar que a Guzmán no lo votó nadie y que el ministro de Economía no puede ser quien conduzca una coalición. “El 27 de octubre de 2019 [día de las elecciones presidenciales] no lo conocía, no sabía de él” y “en 2021 hubo un veredicto contra su política”. El Poder Ejecutivo ha decidido no contestar afirmaciones de ese tipo en forma directa, sino por medio de artículos periodísticos o de voceros oficiosos, sin responsabilidad institucional.  Esta fue la respuesta más directa.

 

 

D’Elía fue muy crítico de la política oficial y estuvo entre quienes vaticinaron que redundaría en un mal resultado electoral en noviembre del año pasado. Al mismo tiempo, reivindicó a Cristina como conducción política y reserva moral.

Algo ocurrió luego de que Papá Noel le llevara como regalo de Navidad una cita en RPO el 29 de diciembre. Desde entonces, D’Elía se convirtió en defensor extremo de Fernández y Guzmán, y crítico vitriólico de Cristina y Máximo Kirchner. Hasta se escuchó el chirrido de las gomas por el frenazo y la curva.

Más allá de la opinión legítima que cada cual pueda tener sobre hechos y personas, lo mínimo que debe reclamarse es algún apego por los hechos, porque con fake news es imposible discutir. El actual ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires fue electo tres veces como diputado nacional. Dos por la Ciudad Autónoma, en 2011 y 2015, y una por la provincia de Buenos Aires, en 2019: asumió el mismo día que el Presidente Alberto Fernández y ocupó su banca hasta mayo de 2020, cuando fue designado en el gabinete de Axel Kicillof.

Fernández no sólo decidió respaldar a Guzmán. También lo autorizó a desplegar su seducción sobre un público de escasa relevancia electoral pero mucho poder:

  • un encuentro económico auspiciado por el diario Río Negro;
  • un evento de IDEA sobre transición energética;
  • el foro Llao-llao en el hotel de Bariloche, donde todos los años se encuentran poderosos hombres de negocios. Según la amistosa crónica de La Nación, Macrì dijo allí que antes de cumplir 90 días de mandato, la próxima gestión debe lograr tres reformas: laboral, previsional y monetaria, “demostrar que son aceptadas por los argentinos y que el monstruo no va a volver”. ¿Cuál es el monstruo?: “El populismo de Evita y Perón”. Coincide con el empresario rural que expresó su deseo de volver a la Argentina antes de Perón. No de Kirchner o Cristina, de Perón. Horas más tarde, Horacio Rodríguez Larreta agregó en el Llao-llao que el próximo Presidente “no va a tener 100 días, sino 100 horas para dar señales claras y contundentes que muestren cuál va a ser su impronta y el rumbo del país”. Por si alguien dudara sobre ese rumbo, agregó que estaban trabajando en el programa Carlos Melconian, Luciano Laspina, Ricardo López Murphy, Martín Lousteau y Martín Tetaz. Melconian, contratado por la Fundación Mediterránea, también habló allí sobre ese programa. Debería incluir un shock inicial, reforma previsional, relaciones laborales, reforma administrativa del Estado, Coparticipación, reglas fiscales estructurales y endeudamiento», enumeró. Que nadie diga después que no le avisaron.
  • un almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), que se realizará esta semana. Igual que la UIA y la CEPAL, no lo preside un empresario, sino el abogado laboralista especializado en descomer personal Daniel Funes de Rioja.

Si los auditorios escogidos por Guzmán son significativos, el discurso ministerial resulta sorprendente. Dijo que el Presidente le había encomendado tranquilizar la economía y que él se ocupaba de gestionar, sin inmiscuirse en las disputas de poder. Esas palabras tenían un efecto balsámico en los primeros tiempos de su gestión, iniciada luego de la catástrofe en que terminaron los experimentos de la coalición cambiante sobre seres vivos. Cuando trasciende que también en abril el Índice de Precios al Consumidor superará el 6%, sólo pueden generar inquietud y falta de credibilidad. Los eviteros, que administran la pobreza a ambos lados del mostrador, debieron cambiar las consignas para su movilización de hoy, porque el proyecto que querían apoyar no existe. Y la CGT, que no saldrá de su escondite, emitió un duro comunicado sobre la desigualdad y la inflación, que las paritarias no alcanzan a compensar. Y esa frase del ministro le fue reprochada por Kirchner en el plenario de la rama sindical del justicialismo bonaerense. Si el gobierno no participa en las disputas de poder,  el sector empresarial hará lo que quiera sin obstáculos. Los respectivos entornos son expresivos de distintas opciones. Mientras Guzmán confraterniza con los patrones, Kirchner reúne a los representantes de los trabajadores, sin distinción de centrales y corrientes internas.

A la misma intranquilidad que genera Guzmán se debe también la estampida de gobernadores, dispuestos a desdoblar las elecciones para echar lastre, consecuencia inevitable del prematuro anuncio de la intención reeleccionaria, pocos días después de la peor derrota electoral del peronismo. La primera provincia en anunciarlo fue Tucumán, que se suma a las que por mandato constitucional no pueden hacer otra cosa: Chaco, Santa Fe y Tierra del Fuego. Pero también están en lista de espera para comunicarlo, por orden alfabético:

  • Catamarca,
  • Córdoba,
  • Chubut,
  • Entre Ríos,
  • Formosa,
  • La Pampa,
  • La Rioja,
  • Misiones,
  • Neuquén,
  • Río Negro,
  • Salta,
  • San Luis,
  • Santiago del Estero y
  • San Juan.

Buenos Aires no tomará ningún camino antes de que Cristina termine de decidir qué se propone hacer.

 

 

 

La teoría del derrame

Hugo Yasky, secretario general de la CTA y diputado nacional por el Frente de Todos, estuvo entre quienes no acompañaron la decisión de Máximo Kirchner de votar en contra del acuerdo con el FMI, porque no fue discutida en el bloque. De acuerdo con su central y con los otros legisladores sindicales, se abstuvo. También se rehusó a considerar el 2023 como un fruto prohibido y desechó la hipótesis de una resistencia kirchnerista en la provincia de Buenos Aires, hasta regresar en 2027. Pero el viernes expresó su molestia por la participación de Guzmán en un “encuentro armonioso y amigable”, con los patrones del denominado círculo rojo, cuando “todavía el asalariado espera que se caiga algo de esa famosa copa que se llena con la riqueza que después derrama”. También lamentó que el Presidente respaldara esa política que cumplida la mitad del mandato no ha revertido la grave caída del poder adquisitivo del salario y dijo que a Guzmán y a Fernández les faltaba coraje. Ayer acompañó a Kirchner en el plenario de la rama sindical del Partido Justicialista bonaerense, dijo que la unidad no podía ser para agachar la cabeza y silenciar lo que está mal y sostuvo que Kirchner primero y Cristina después le devolvieron al peronismo su sentido transformador. En el peor momento después del voto no positivo contra las retenciones móviles, CFK no agachó la cabeza, se sentó con la Sociedad Rural y levantó bandera blanca frente a los empresarios. Todo lo contrario: «Recuperó el sistema jubilatorio, YPF, Aerolíneas. Demostró que cuando el pueblo lucha nadie lo detiene. Con ese espíritu, a 2023″.  De este modo siguió sin consentir que el 2023 ya esté perdido, pero señaló un sendero de lucha y no de resignación.

Esos cuatro foros a los que decidió asistir Guzmán reúnen, como impulsores o participantes, a la mayoría de los 16 grupos empresariales objeto de la descomunal investigación emprendida en forma conjunta por el Centro de Economía Política (CEPA) y la fundación socialdemócrata alemana Friedrich Ebert, sobre “Estructura Corporativa y Riqueza en la Argentina”.  Todos ellos son concentrados, diversificados, transnacionalizados, exportadores, con empresas en guaridas fiscales, capacidad de fijar precios en el mercado interno, manejo de divisas, fuga de capitales y evasión impositiva. Para los interesados, aquí pueden leer una síntesis ejecutiva y aquí el trabajo completo. Sus autores, Hernán Letcher, Julia Strada y Leandro González descubrieron que la mayoría de los 16 casos estudiados, incrementaron sus ganancias en los años de la pandemia. Estos fueron los 16 elegidos (entre los primeros 50 patrimonios de la Argentina en 2020 según el ranking de Forbes:

 

 

El estudio consigna los resultados de cada uno en los años de la pandemia:

 

A través de empresas, familiares y directivos de sus grupos, la mayoría de ellos figura entre quienes adquirieron dólares en el Mercado Libre de Cambios durante la presidencia de Maurizio Macrì y el último ciclo de la bicicleta financiera, que la gente fina llama carry trade. No es la única vena abierta por la que se desangra la economía argentina.

Un análisis del balance cambiario del Banco Central desde la asunción del actual gobierno hasta la fecha de los últimos datos públicos, en febrero de este año, indica que en esos 27 meses, las reservas internacionales no sólo no crecieron, pese al saldo positivo de la balanza comercial, sino que disminuyeron en 7.000 millones de dólares, según este detalle, compilado por la consultora Analogías.

Incorporando la Inversión Extranjera Directa y el resto de los movimientos el resultado en materia de reservas fue una caída de  6.800 millones de dólares, compuesto por una reducción de las tenencias por casi 10.000 millones, compensada por modificaciones contables de valuación de las monedas de 3.200 millones de dólares.

El rol del endeudamiento de las empresas había sido destacado por el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, en una columna escrita para El Cohete hace 45 días. En un análisis retrospectivo, el análisis de la consultora afirma que el principal frente de cuidado de las reservas debió haber sido “evitar el suministro a tipo de cambio oficial de las divisas para el pago de deuda externa privada, producto de un ingente crecimiento durante el macrismo de su componente financiero, por parte de las mismas empresas que realizaron Formación de Activos externos por más de 40.000 millones de dólares en ese mismo periodo”. La deuda financiera creció fuertemente durante el gobierno cambiante.

En la actualidad, hay una demanda creciente de divisas para la importación de bienes necesarios para mantener y/o hacer crecer el nivel de actividad, por un lado; y una normalización de la cuenta de servicios por la apertura del turismo y el elevado costo de los fletes.

 

El cuadro muestra que la mayor recuperación importadora se produce en los bienes intermedios necesarios para la producción, mientras los de consumo y aquellos de capital se mantienen en los niveles de la última década. La conclusión es que resulta imprescindible restringir el suministro de dólares al Sector Privado para el pago de deudas financieras, e imponerle que utilice las divisas realizadas durante el macrismo y, al mismo tiempo, administrar con rigor las necesidades de importación:

  • asegurar las que se vinculan en forma directa con la producción,
  • reducir al mínimo las de Bienes de Consumo, y
  • excluir lisa y llanamente los suntuarios.

Esto sólo puede lograrse coordinando distintas áreas del poder de Estado para controlar la necesidad y pertinencia de cada operación. La provisión de tales divisas sin ninguno de esos controles es el reclamo de las grandes patronales al gobierno.

 

 

Las retenciones

Ni el cinturón fiscal y monetario que aprieta el FMI y que Guzmán se jacta de sobrecumplir, ni los controles que administra la Secretaría de Comercio Interior han podido extinguir la llamarada inflacionaria que devora todo a su paso, entre otras cosas porque el gobierno nacional se ha atado las manos al renunciar al incremento de retenciones sobre las exportaciones primarias. La Sociedad Rural ha judicializado incluso las vigentes y ha encontrado un juez comprensivo en Córdoba que abrió una causa en vez de rechazar de plano su recurso. El martes 26 de abril, el Tribunal Fiscal de la Nación respaldó con una votación plenaria el decreto 793/18 del ex Presidente Macrì que restableció derechos de exportación, reducidos o eliminados con anterioridad, mediante reglamentos ejecutivos, sin intervención del Congreso, que por la ley 26122 tiene el control de los decretos delegados. El plenario se convoca para unificar jurisprudencia,  cuando distintas salas emiten pronunciamientos contradictorios sobre la interpretación de normas jurídicas.

El presidente del Tribunal Fiscal, Miguel Licht dijo que el artículo 755 del Código Aduanero estaba vigente y era directamente operativo y criticó el fallo «Camaronera Patagónica» de la Corte Suprema. En respaldo de la potestad constitucional del Poder Ejecutivo de regular el comercio exterior  citó a su actual presidente, Horacio Rosatti, quien como Procurador del Tesoro sostuvo que al referirse a los gravámenes a la exportación e importación, la Constitución Nacional no emplea los términos impuestos ni contribuciones, ya que son instrumentos que puede usar el Estado con fines de política económica. Al no ser contribuciones no se aplica la cláusula de origen que manda iniciar su tratamiento en la Cámara de Diputados. También mencionó varios fallos en el mismo sentido del actual vicepresidente de la Corte, Carlos Fernando Rosenkrantz, y un fallo reciente de la Corte Suprema de Estados Unidos (cuya legislación aduanera es similar a la argentina), que rechazó abrir un planteo de las asociaciones de empresarios del acero contra el uso de iguales facultades por parte del ex Presidente Donald Trump.

La intervención del Tribunal Fiscal, suspende automáticamente los reclamos del Fisco, que puede ser apelada ante la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo, que recién puede ejecutar lo adeudado cuando ese tribunal confirme el ajuste fiscal. La claridad de la doctrina establecida por el plenario debería acelerar la resolución de este tipo de conflictos. La afirmada validez del artículo 755 del Código Aduanero le quita sentido a la discusión que planteó la Sociedad Rural sobre la pérdida de la atribución del Poder Ejecutivo para fijar derechos de exportación, por el rechazo del Presupuesto 2022. Este fallo también valida la iniciación en el Senado de la ley de creación del fondo nacional para el pago de la deuda al FMI con recursos de evasores impositivos y quita del camino a los jueces federales, que no son la instancia adecuada para objetar esos decretos.

Ayer, cinco minutos antes de las seis de la tarde, el juez federal en lo contencioso administrativo Pablo Cayssials le dio otra buena noticia al gobierno, al rechazar el amparo del senador cambiante Luis Juez contra la designación de Martín Doñate como representante del tercer bloque del cuerpo en el Consejo de la Magistratura, porque lo contrario implicaría «la judicialización de las decisiones de otros poderes». Juez respondió con improperios contra Cristina, pero no dijo si apelará la decisión para que llegue hasta Rosatti.

 

 

 

 

 

 

 

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