EQUILIBRIOS

Las designaciones de Taiana y Zabaleta, los portazos de Grabois y Facundo Moyano.

 

La designación de Jorge Taiana como Ministro de Defensa, la reunión que mantuvo con Agustín Rossi antes de asumir, la decisión de no tocar por ahora al equipo en funciones, la llegada de ambos juntos para el juramento, las cálidas palabras presidenciales para Rossi y la conversación privada posterior resultaron tan desconcertantes como fastidiosas para quienes se guían por esquemas preconcebidos sobre la composición del gobierno y la relación entre sus partes. Así expresan antes sus deseos de conflicto entre Alberto y Cristina que la realidad. Otro tanto puede decirse acerca de las interpretaciones fantasiosas sobre la renuncia a su banca del diputado sindical Facundo Moyano y de la versión fabricada entre Ricardo López Murphy y el diario Clarín, sobre un nuevo impuesto a las grandes fortunas.

Moyano anunció que dejaba su banca, en un tuit con críticas al gobierno nacional. Su texto de despedida también habla de pobreza y de empleo formal pero apunta a otra cosa. Una interpretación difundida fue que los Moyano estaban enojados por la falta de candidaturas propias en las listas del oficialismo, donde en cambio hubo lugar para la Corriente Federal de Sergio Palazzo, la CTA de Hugo Yasky y la hija de Héctor Daer.

 

Incluso se mencionó un desaire a Huguito Antonio, el abogado de la familia. Desde el gobierno lo niegan. Afirman que el domingo pasado, Hugo Moyano almorzó con Alberto en Olivos, le anticipó la renuncia del legislador fisicoculturista y le dijo que “es un problema del pibe”. A su vez, Facundo habló con sus compañeros de bloque Sergio Massa y Máximo Kirchner, quienes no apoyaron sus cuestionamientos a decisiones de Axel Kicillof y Gabriel Katopodis. El gobernador bonaerense y el ministro de Obras Públicas replantearon la ecuación económica con empresas prestadoras de servicios en las autopistas y corredores viales, que tenían márgenes de utilidad excesivos para realizar trabajos como el corte del pasto y la demarcación vial. También otros dirigentes sindicales alineados con Hugo Moyano le comunicaron al Presidente que el planteo de Facundo sólo representa a Facundo. “Le tocaron el monedero”, dijo uno de ellos. Para Axel y Kato, estos son años de austeridad.

Entre Ricardo López Murphy y el diario Clarín instalaron la idea de que el gobierno se proponía aumentar la presión impositiva sobre las grandes empresas y, como de costumbre, lo asociaron con el éxodo de capitalistas que estarían dejando el país en manada. En el acto de Lomas de Zamora del jueves, Cristina refutó esa interpretación con datos oficiales del Banco Central, demostrativos de que la fuga de capitales no comenzó como pretende la oposición con la victoria de les Fernández en las PASO de 2019, sino más de un año antes, cuando los mercados voluntarios de crédito se cerraron para la Argentina y Macrì anunció el apurado recurso al FMI.

 

Algunas empresas se van, pero otras llegan. Walmart dejó sus operaciones en el país, que fueron adquiridas por Francisco De Narváez. Las prestaciones de MetLife quedarán a cargo de Seguros Orígenes. En ambos casos, los que venden lo hacen como parte de una reestructuración global. MetLife se está desprendiendo incluso de operaciones en Estados Unidos. La pandemia no reconoce fronteras. En esta misma edición, Alejandro Rofman reseña las nuevas inversiones que siguen llegando.

En respuesta a una entrevista concedida por la candidata bonaerense del FdT, Victoria Tolosa Paz, Ricardo López Murphy dijo que aumentar los impuestos a las grandes empresas era una locura. Polemista afilada, VTP está descubriendo la lógica mediática. Ella nunca habló de aumentar impuestos a las grandes empresas. Sólo defendió el alivio impositivo que el gobierno dispuso para las empresas medianas y pequeñas, de modo que paguen más los que más tienen, que es algo bien distinto. También alabó el avance en ese sentido de la contribución extraordinaria a las grandes fortunas. Lejos de provocar una rectificación, esta desmentida dio pie a otra aparente noticia. Ed viednez, ed columnista ecodómico de Cdarín añadió que el gobierno considera repetir esa gabela el año próximo. Atribuyó el proyecto al Instituto Patria y dijo que el ministro Martín Guzmán lo impulsa para congraciarse con Máximo Kirchner. Guzmán está haciendo recorridas por algunos barrios pobres del Conurbano, guiado por el Movimiento Evita y no por  Matías Lammens, para mostrar empatía con los más desprotegidos. En la presidencia del bloque de diputados del FdT, respondieron a una consulta para esta nota que no hay ningún proyecto en ese sentido y que la contribución extraordinaria fue, como su nombre y el texto de la ley lo dicen, por única vez.

 

 

Taiana y Zabaleta

El desconcierto por la designación de Taiana se expresó en las interpretaciones contradictorias de los primeros días. Mientras algunas señalaban que Alberto Fernández había elegido a un ex ministro que, como él mismo, estuvo durante años distanciado de Cristina, otros lo presentaban como un nuevo avance ultra K sobre el gabinete nacional, solo equilibrado por la designación en desarrollo social de Juan Horacio Zabaleta. Esto dio paso al fastidio, al confirmarse que la aleación entre Alberto y Cristina es más flexible y resistente de lo que la oposición política, económica y mediática imagina y anhela. También les sorprendió que el gobierno pudiera guardar el secreto sobre el elegido, mientras circulaban nombres sin ton ni son.

Esto no quiere decir que no haya algunas fricciones. La foto que el Partido Justicialista utilizó para conmemorar el segundo año de la victoria en las PASO de 2019, en la que no figura Cristina, porque esa noche estaba en Calafate, es una. La Cámpora lo detectó con ironía: “Che, se olvidaron de alguien”.

 

 

También la Vicepresidenta lo mencionó. “Si uno no tiene memoria, corre el riesgo de volverse a equivocar”, dijo, entre risas, en el acto en el que se anunció la reanudación del programa Qunita, una vez que se cerrara la causa abierta por la denunciante serial Graciela Ocaña, una contadora que fue ministra de Salud (sic) durante la pandemia de gripe aviar.

Como para cada circunstancia, hay una frase deleitable de Perón: “Los peronistas somos como los gatos. Nos oyen chillar y creen que nos estamos peleando. Pero nos estamos reproduciendo”. Esto no vale para el otro lado, ya que el sentido del humor no ha sido el fuerte de los herederos de Balbín, Alsogaray y Favaloro, gente más bien solemne y hasta sombría.

Sumada esta calma a la mejoría de las variables económicas de producción y empleo, a las perspectivas de un acuerdo razonable con el Fondo Monetario Internacional, a la disminución de muertes e internaciones por el Sars Cov-2, a la demora en la circulación comunitaria de la variante Delta y al avance de los programas de vacunación, hace prever unos comicios complejos para la oposición, que no consigue liberarse de las rencillas intestinas para arrancar la campaña, donde ha perdido la iniciativa. Lo único que puede hacer es denunciar la fiesta de cumpleaños de Fabiola Yáñez en 2020, que el presidente reconoció como un error, y que puede costarle algún punto al gobierno entre los indecisos. No basta un tuit alegando que no fue una filtración sino el producto de la investigación periodística. Pero convertir el episodio en un cajón de Herminio Iglesias es una tarea de Hércules, para una oposición que tiene poco músculo. La trifecta mediática hace lo suyo, pero no parece suficiente. La promoción del juicio político es un racimo de uvas verdes, fuera de su alcance.

 

 

En Operaciones

Además del disgusto por la fácil coincidencia entre Presidente y Vice sobre el nombre de quien sucede a Rossi en el edificio Libertador, se reanudaron las mismas operaciones que acompañaron hace quince años el nombramiento de Taiana como ministro de Relaciones Exteriores.  La primera piedra la lanzó el diario La Nueva Provincia, cuando aún era orientado por Vicente Gonzalo Massot, un asiduo visitante de la ESMA durante la última dictadura y defensor de la tortura ya en democracia, cuando era Secretario de Asuntos Militares del menemismo, por lo cual el ministro de Defensa Oscar Camilión le solicitó la renuncia.

La Nueva le atribuyó a Taiana haber colocado una bomba  el 4 de julio de 1975 en el baño del Bar Ibérico, de la porteña Avenida de Mayo, por lo cual “pocos días más tarde fueron detenidos él y su esposa”. Pero el 4 de julio de 1975, Taiana llevaba una semana detenido e incomunicado en Coordinación Federal y recién recuperó la libertad siete años después. La aclaración que entonces hizo Taiana, no impidió que ahora se repitiera el infundio. Lo mismo le hicieron a Nilda Garré cuando lo precedió en el cargo, en este caso con dos fotos de la guerrilla trotskista tucumana de 1975:

  • una es un ostensible montaje, con su rostro y empuñando un arma. La imagen verdadera corresponde a la Sierra Maestra de Cuba y muestra a Vilma Espín, la esposa de Raúl Castro Ruz,

 

  • la otra, una imagen borrosa que no es ella. Fue publicada por el órgano del ERP, Estrella Roja, y corresponde a la jura de la compañía de Monte Ramón Jiménez, en diciembre de 1974, cuando Garré era diputada nacional peronista y asistía en forma regular a las reuniones de comisión y las sesiones.

 

Garré fue una de las tres personas que Taiana invitó a la ceremonia, como reconocimiento a su gestión ministerial; otro fue su compañero de cautiverio, Carlos Kunkel, y el tercero, que no pudo asistir, el presidente del bloque de Senadores que Taiana integró hasta ese día, José Mayans.

 

 

Zoología política

El jefe de una de las fuerzas le dijo a Taiana que no debía preocuparse porque esa desinformación sólo expresa el punto de vista de algunos retirados sin influencia actual. El titular de otra fuerza sostuvo que importan los capitanes, que hoy tienen 35 años y que serán los conductores de mañana. El oficial más antiguo en actividad es el Jefe de Estado Mayor Conjunto, Juan Martín Paleo, quien tuvo su primer destino militar en 1984, cuando gobernaba Raúl Alfonsín. Se conocieron cuando Taiana era canciller y Paleo agregado militar en Beijing. La confirmación del ingeniero Sergio Rossi como viceministro anticipa la continuidad de una gestión que culminó con aplausos de las jerarquías castrenses al ministro saliente, que solucionó problemas fundamentales como el pago de los salarios en blanco, la consiguiente mejora de las jubilaciones y el fondo para el reequipamiento que despeja el horizonte profesional. El Sapo Rossi, que gestionó esas medidas y que llegó al ministerio en 2005 con Nilda Garré, es primo del Chivo, y, como dice un zoólogo político, ambos son pingüinos. En su primer mensaje, durante una ceremonia de la Fuerza Aérea, Taiana ratificó la continuidad del plan estratégico de reequipamiento, modernización y alistamiento de las Fuerzas Armadas. No parece que vaya a ser un área conflictiva.

 

 

En Des Arroyo

El otro flamante ministro, Juan Horacio Zabaleta, fue electo intendente de Hurlingham en 2015. En las PASO de 2017 apoyó al Otro Hombre de Chivilcoy, pero para la elección general se pasó al campamento kirchnerista, porque entendió que de otro modo la Cámpora, que tiene un intenso trabajo territorial, lo desalojaría del municipio, desde el que en los últimos años se convirtió en uno de los intendentes de mayor proximidad con Alberto Fernández. Fue también uno de los promotores del albertismo, que Fernández desalentó porque sabe que un nuevo distanciamiento con Cristina sería catastrófico para ambos. Zabaleta amagó con dar la confrontación postergada hace cuatro años, postulándose como candidato a concejal en el distrito que gobierna, pero terminó pidiendo licencia y entregando la conducción al camporista ilustrado Damián Selci. El jefe de La Cámpora en su distrito es Martín Rodríguez, cuñado de Andrés Larroque, El Cuervo, quien declinó el ofrecimiento de treparse al palo enjabonado de Desarrollo Social y prefirió permanecer en el gabinete bonaerense.

La simultaneidad del recambio ministerial y el cierre de las listas de candidatos produjo chisporroteos, algunos discretos y otros estrepitosos, según la personalidad de cada protagonista. El docente universitario Juan Grabois y el ex dirigente estudiantil Itai Hagman mantuvieron una reunión muy ríspida con el líder de La Cámpora y presidente del bloque de diputados del oficialismo, que terminó mal. Como publicamos el domingo 8, Grabois envió un mensaje a sus colaboradores que culmina con el pedido de no difundir, en el que cuenta que “me retiré de la reunión realmente indignado” cuando “se nos dijo que teníamos muchos planes sociales y hubo una referencia a [la ex ministra de Macrì, Carolina] Stanley”. Agrega que le escribió a Cristina pero no le contestó. La reacción de Grabois ante la publicación fue un largo texto en el que asoció la nota del Cohete con otra de Jorge Lanata. “Verbitsky, a pesar de las múltiples pruebas de su inmoralidad, abusos de poder, misoginia, sigue siendo como un gurú para la primera plana del Frente de Todos”, destila. También acusa “una obsesión histérica contra los planes sociales; nos ponen a nosotros como responsables de la pobreza del país porque organizamos a la gente que los recibe” y “siguen tratándonos como mierda”.  No sé si esa descripción le cuadra a Lanata porque hace mucho que no lo leo ni lo escucho, pero jamás he dicho nada que avale esa visión. Más ostensible es la afinidad entre Lanata y Grabois. Ante la falta de argumentos, lo que mejor saben y más les gusta es insultar.

En su catarsis, Grabois agrega: “La otra cantinela que se escuchó estos días. Que estamos calientes por el cierre de listas. Que los dirigentes tienen aspiraciones políticas. Sí claro. Muchos. No todos. Yo no. Nunca pedí nada para mí. Pedí si para las mejores personas que hay en este país: las cartoneras que reciclan el descarte de tu consumo como Natalia Zaracho, las campesinas que producen los alimentos que vos comés en quintas alquiladas, como Elsa Yanaje, las mujeres que salieron de la prostitución y ayudan a otras, como Daniela Castro. Que además son cuadros más formados y más inteligentes que el 70% de los diputados que hoy tenemos ¿Está mal pedir eso? Sí, Verbitsky, me fue como el orto en esto, tenés razón. ¿Estás contento? Sí, Verbitsky, estaba caliente. Es cierto. Tuve algunas peleas. Te felicito por hacer inteligencia ilegal y obtener documentos privados para divulgarlo. Siempre fuiste botón, delator y traficante de información, entre otros atributos que te acompañan. Pero no te confundas. Me fue como el orto promoviéndolas a ellas porque son negras. Promoviendo a militantes de clase media orgánicas al Frente Patria Grande me fue siempre muy bien. Este cierre de lista no fue la excepción. Pero a mí con eso no me conforman. Yo quiero ver como diputada a la cartonera, a la horticultora, a la que era prostituta y ahora es dirigente política. Las que vos no podrías ver como otra cosa que como tus empleadas domésticas. Milito para que ellas tengan poder. Pero me va mal perro… cada vez que trato hay una barrera clasista y xenófoba que, por más lenguaje inclusivo, documento no binario y caretaje progre no se rompen. Los negros quedan del otro lado de la puerta”.

 

 

Señor presidente

No hice inteligencia ilegal sino periodismo y mi fuente es una de las personas de confianza de Grabois que recibió el mensaje y no comparte su exasperación. Tampoco dije que me disgustaran esas posibles candidatas, cuya descripción coincide con las de la militancia de la Túpac Amaru, de Milagro Sala, que constituyen el modelo que he encomiado en un centenar de artículos y en un libro.

Respecto de su desinterés personal, el 19 de diciembre del año pasado anunció su posible candidatura presidencial Este fue el diálogo con el periodista Ricardo Carpena, de Infoemba:

 

 

Infoemba:  ¿Le gustaría ser Presidente?
Grabois: Podría ser. Quién dice.

Infoemba: Es toda una revelación.
Grabois: Lo estoy pensando cada vez más. Si me quejo tanto capaz que… Cristina tiene una frase espectacular que se la decía no sé quién: “Si no le gusta, haga un partido y gane las elecciones”.

Las minorías intensas son un ingrediente necesario del humus democrático, pero la elección es el momento de formar una mayoría, como han aprendido otros outsiders vociferantes como Guillermo Moreno y Santiago Cúneo. El desenfado televisivo no se refleja en más del 1% de los votos cada vez que los reclaman. Perón usaba una palabra en cocoliche para referirse a esa especie.

 

Juego de Manos. Moreno, Cúneo, Grabois: Minorías intensas en televisión, que no mueven la aguja electoral.

 

 

 

De la indignación al estallido

El viernes 6 de agosto en una columna de opinión para DiarioAr, Grabois dijo que la paz social estaba en peligro y vaticinó un “estallido del pueblo pobre que quiere algo más que un plato de comida”. Celebró que al día siguiente se realizaría la marcha que desde 2016 organizan algunos movimientos populares y organizaciones gremiales desde una iglesia católica de Liniers hasta la Plaza de Mayo. Expresó su deseo de que esa movilización “sirva como despertador para algunas conciencias aletargadas. Esta vez nos toca en medio de un proceso electoral”. El sábado 7 fue la movilización, que se interpretó alternativamente como un apoyo o como un apriete al gobierno, y el domingo 8, El Cohete hizo conocer la previa reunión con Kirchner de la que Grabois se retiró indignado cuando se mencionó su relación privilegiada con el área social del gobierno de Macrì, y su apelación a Cristina, que no tuvo respuesta.

El lunes 9, Larroque le dijo a la radio Diez que no compartía la idea de formar “un sindicato de pobres” y que el camino era “ir a una economía que contenga a toda la población”. Cotejó la crisis actual con la de 2001 y sostuvo que “la diferencia sustancial es la presencia del Estado”. Grabois no perdió ni un día en replicar que la idea del sindicato de pobres “reproduce el estereotipo denigrante que proponen los gorilas”.

En una columna en radio Gráfica, el tupaquero Fernando Gómez dijo que no quedaban claros los objetivos de esa movilización. “Hicieron reclamos de políticas públicas, pero los resortes para esas políticas los tienen ellos, con las secretarías de Agricultura Familiar, de Economía Popular, de Relaciones Institucionales y Parlamentarias”. Incluso un espectro que hostiga las noches de algunos dirigentes de organizaciones sociales comparó las prácticas eviteras con las de Augusto Timoteo Vandor: “Apretás para conseguir cosas, para conseguir plata”. Navarro no accedió a la entrevista solicitada para esta nota.

 

Asistencialismo y política

La disyuntiva no es nueva. Hace ya tres años, en El Cohete a la Luna debatieron sobre Asistencialismo y Política el jefe evitero, Fernando Navarro, y el coordinador del Frente Milagro Sala por el Trabajo y la Dignidad, Alejandro Garfagnini, es decir El Chino y Coco. Uno de los tramos centrales de la discusión giró en torno a qué se entiende por trabajo. Garfagnini recordó que cuando Maurizio Macrì llegó a la presidencia, desactivó los programas de trabajo en cooperativas para la construcción de viviendas que habían diseñado los hermanos Néstor y Alicia Kirchner y los substituyó por planes de transferencia dineraria sin contraprestación laboral ni condicionalidad educativa. Fue la asistencia social complementaria del ajuste liberal neo. Gracias a la relación con la ministra Carolina Stanley cuya mención enfurece a Grabois, el Estado cedió a las organizaciones sociales la decisión sobre las altas y bajas de cada programa, una medida que va en dirección contraria al uso de la tarjeta, que complica la intermediación.

En aquella discusión, Garfagnini señaló que los eviteros siguieron una política de acercamiento a aquel gobierno, que incluyó la firma de un acta de paz social, mientras el Frente Milagro Sala optó por la confrontación total con el macrismo. En 2017, los eviteros apoyaron a Randazzo, debilitando a Cristina, agregó. Faltaba un año para las elecciones presidenciales, en las que Coco planteó un Frente Patriótico para derrotar a Macrì, encabezado por Cristina. En la hipótesis de un regreso al poder, propuso un plan de construcción de un millón de viviendas, con una inversión en aquel momento de 50.000 millones de pesos.

El Presidente Alberto Fernández y su nuevo ministro de Desarrollo Social coincidieron con el planteo de Larroque. En un acto realizado en Concordia, Entre Ríos, donde anunció un programa para la promoción del trabajo registrado y la ampliación de la protección social para 250.000 trabajadores rurales que realizan actividades temporales y estacionales en la cosecha de frutas, Fernández dijo que el objetivo de su gobierno es que haya trabajo y no planes sociales, y cuantificó el fenómeno: “Cuando Cristina Kirchner dejó la Presidencia había unos 120.000 planes sociales mientras que hoy hay cerca de 800.00″. Durante la gestión de Cambiemos, «los planes no fueron pensados para recuperar el trabajo, sino con un criterio asistencialista». Lo mismo dijo esa noche Zabaleta en su primera entrevista como ministro.

El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, elaboró un proyecto de ley tendiente a la substitución de planes por empleo, que reintroduce la obligación de asegurar la escolaridad de los hijos y la contraprestación laboral, establece la capacitación necesaria para reinsertarse en el mercado de trabajo y devuelve al Estado la decisión sobre altas y bajas al programa. Copias del texto fueron entregadas a Zabaleta, Larroque, Grabois, Emilio Pérsico y el Presidente. Grabois observó que faltaba el ingreso universal, Pérsico reclamó la autogestión en la capacitación. “Tratamos de que el Estado recupere su capacidad. O los sacamos de la pobreza o los cristalizamos. Ustedes prefieren la emergencia permanente”, respondió Massa.

Desde la conducción del kirchnerismo se intenta bajar los decibeles. Convertir los planes asistenciales en empleo digno es un objetivo obvio, pero además de la voluntad de lograrlo requiere una marcha más sostenida de la economía de lo que la pandemia ha permitido. Desde el Polo Obrero, Eduardo Belliboni añade que “todos los ministros dicen que van a convertir los planes en trabajo. El error está en que los ministros de Desarrollo Social no tienen que resolver la creación de trabajo porque eso lo hace el Ministerio de Economía”.

Eso no está desvinculado de cómo se cierre la negociación con el FMI. La conclusión fundamental que el Presidente sacó de su diálogo con el asesor de Seguridad Nacional de Joe Biden, Jake Sullivan, es que Estados Unidos comprende que el megacrédito otorgado al anterior gobierno fue una decisión política del ex Presidente Donald Trump para favorecer la reelección de su homólogo argentino Maurizio Macrì, por lo cual la solución también podrá tener un componente político.

Los detalles, en otra nota de esta edición.

 

 

 

 

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