Burbujas que estallan

Familias por un Retorno Seguro a la Escuela piden suspender las clases presenciales

 

A un mes del retorno a las clases presenciales, se contabilizaban oficialmente hasta el viernes 1.468 contagios de trabajadorxs de la salud y estudiantes en la Ciudad de Buenos Aires, y las autoridades de los colegios consideraron necesario aislar preventivamente a 494 burbujas. Si se multiplica cada una por un mínimo de 15 estudiantes, cinco docentes y tres integrantes por familia afectada, son más de 10.000 las personas que debieron aislarse por ser “contacto estrecho” de otrx con síntomas o confirmadxs. El dato es el eje de la denuncia del colectivo Familias por un Retorno Seguro a la Escuela, que –mientras el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta anuncia la flexibilización de los protocolos vigentes– exige la suspensión de las clases presenciales y le reclaman una audiencia al Presidente Alberto Fernández y a la ministra de Salud, Carla Vizotti.

“La situación de presencialidad y alto nivel de circulación viral en el AMBA y a nivel nacional alarma a familias, docentes y a toda la comunidad, y convoca a la reflexión y el análisis para tomar medidas urgentes al respecto”, plantea el colectivo, que cuestiona la insistencia del gobierno porteño en flexibilizar protocolos “que son, como están planteados, incumplibles, insuficientes y de baja efectividad”.

“Creemos que existe una relación directa entre la apertura y los contagios”, le advierten en la carta al Presidente. “Transportes colapsados y con nula o poca ventilación, termómetros que no funcionan, protocolos inviables, burbujas imposibles de sostener en la realidad, escasos docentes vacunados, escuelas sin ventilación suficiente, infraestructura insegura, desorden por ausencia de docentes enfermos sin reemplazo, gran cantidad de burbujas aisladas, contagio de personas de manera asintomática (lo que hace difícil detectar los casos), entre otros, son hechos que han quedado evidenciados y visiblemente expuestos a partir de la apertura de las clases presenciales”, enumeran.

Respaldado por las firmas de más de 11.000 familiares de todo el país, el colectivo aclara que pidió reuniones sin obtener respuestas a Rodríguez Larreta y a sus ministros de Salud, Fernán Quirós, y de Educación, Soledad Acuña, situación que se repitió con sus pares nacionales Vizzotti y Nicolás Trotta, por lo que se dirigieron directamente el Presidente Fernández con la esperanza de que “nos escuche y sea consecuente con su declaración de proteger a la población del país que gobierna”.