Cartas Marcadas

Como fallaron los trucos, Macri compró el casino e impone las reglas del juego

 

Se han escrito manuales sobre trucos y estrategias para ganar a la ruleta. Desde acuerdos bajo la mesa con el croupier hasta apuestas guiadas por los números Fibonacci y las más sofisticadas formas de la matemática aplicada. Pero cuando se trata del gobierno de Mauricio Macri y los sorteos de causas judiciales sensibles, el Poder Ejecutivo tiene sus propios instrumentos. Acaso la mejor ilustración de los métodos oficiales se expresa en los expedientes judiciales de los trabajadores de Télam. El gobierno nacional promovió un cambio en el mecanismo de asignación de magistrados en la Justicia Nacional del Trabajo de todo el país al sólo efecto de empujar las causas de Télam en el sentido deseado. Como fallaron los trucos, compró el casino.

El 8 de noviembre de 2018 a las 10:30 de la mañana se reunió en pleno la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, todavía bajo la presidencia de Mario Fera. Los camaristas recibieron un pedido escrito del gobierno, firmado por el abogado y amigo personal de Macri, Juan José Etala, que reclamaba modificar el sistema de sorteos de salas. Nadie ocultó que lo hacía por el interés del Poder Ejecutivo en alterar las sentencias de la causa de Télam. Hasta lo consignaron en el acta porque cuando sobra poder se descuidan las formas.

Las presentación del operador oficialista vino acompañada por un mensaje explícito a los magistrados: negarse al pedido tiene consecuencias. El inicio de un expediente para el juicio político y el pedido de remoción de los jueces Enrique Arias Gisbert y Miguel Rodríguez Brunengo disciplinó a la tropa. La impunidad con la que se mueve el oficialismo en el fuero laboral es tan notable que hasta buscan aplicar la nueva resolución en forma retroactiva liquidando el principio de legalidad.

 

 

El viernes 8 de marzo las paredes de los edificios del fuero laboral aparecieron repletas de afiches con las caras de los camaristas que participaron en la maniobra. Los trabajadores de Télam se manifestaron ese mediodía frente a la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y, apurado por las circunstancias, el presidente del cuerpo, Luis Catardo, prometió una intervención que aplacara el escándalo. El hombre, con cintura, sabe que cuando un conflicto toma estado público la solución no puede parecerse a las que se acostumbran en privado.

Los 357 trabajadores de Télam despedidos en 2018 cuentan con cientos de sentencias que ordenan sus reinstalaciones. Nunca creyeron que compraban una ficha en la ruleta ni que tenían que ganarle la apuesta al dueño del casino.

 

 

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