Comunidad de lxs invisibles, parte II

La mafia calabresa, de Siderno a Buenos Aires, segunda nota

 

La famiglia prima di tutto. La estructura familiar de la ‘ndrangheta se articula alrededor de la familia natural del capobastone (boss). Su apellido sirve para nombrar la ‘ndrina (familia). El otro elemento significante que se agrega al nombre de la ‘ndrina es el del lugar geográfico de pertenencia, sobre el cual aplica su poder. Entonces, diríamos i Piromalli di Gioia Tauro. El centro neurálgico de la ‘ndrina está compuesto por los hijos, los hermanos, los sobrinos, los tíos, los primos del capobastone. Esa familia natural o de sangre se amplía progresivamente para acumular más poder a través de relaciones de parentesco, sobre todo matrimonios cruzados entre ‘ndrine: las hijas, hermanas, primas, nietas de la ‘ndrina A son casadas con uomini d’onore de las ‘ndrine B, C, D, E… Esta estructura familiar clásica, por medio de las emigraciones, pasó a otros países. De hecho, con los movimientos geográficos masivos del sur de Italia hacia otras latitudes del mundo, debidos a hambrunas o persecuciones políticas, se implantaron y desarrollaron verdaderas colonias familiares (Anna Sergi, “La ‘ndrangheta migrante e il caso Australia”, Rivista calabrese di storia del ‘900, no. 1, 2013).

 

 

 

Los mismos apellidos

En la estructura de la ‘ndrangheta hay elementos que se quedaron inalterados pese a las transformaciones que la internacionalización y la globalización le impusieron a la estructura (y a sus negocios). Uno de esos elementos es la permanencia de los apellidos: “que son los mismos desde los tiempos de Macrì y Tripodo. En todo caso, a aquellos históricos se les agregaron otros porque hubo matrimonios, cruces familiares y el ascenso de hombres nuevos en zonas en las que los malandrines no estaban presentes […] en Calabria, en las regiones italianas del Centro y del Norte [de Italia], y en algunos países extranjeros” (Ciconte, Riti criminali, Rubbettino, Soveria Mannelli, 2015, p. 34). Si pensamos en el caso argentino y concretamente en ciertos movimientos o declaraciones del ex Presidente Macrì, estos postulados teóricos de Ciconte no dejan de ser sintomáticos. ¿Qué fue a hacer a Calabria el ex Presidente, junto con una representación familiar, su esposa y el intendente de Vicente López, su primo Jorge Macri? Según un artículo publicado en el diario italiano La Repubblica –entre San Giorgio Morgeto y Polistena, lugares de origen de la familia, “todos conocen la historia de Giorgio, Franco y Mauricio”– visitó la casa del abuelo, el alcalde y luego a la prima hermana de Franco, Renata Iemma. Al ser entrevistada, esta señora respondió que “quisieron conocer las raíces de su famiglia[1]. ¿Las raíces de esa estructura básica de parentesco que en la cultura mafiosa cuenta más que cualquier otra relación social? No se sabe si la palabra famiglia fue pronunciada en términos ‘ndranghetistas (en el sentido de clan) o en términos generales. En todo caso, esa declaración no deja de ser sugestiva, sobre todo porque el viaje se llevó a cabo en el contexto de la campaña electoral por la disputa presidencial de 2015. Este cuadro de situación hay que ponerlo en diálogo con otro contexto electoral: el de 2019. En agosto del año pasado Infobae publicó una nota que describía las tensiones en el seno de Cambiemos pocos días antes de las PASO. El texto señalaba las expectativas del ex Presidente, que en ese entonces suponía poder ganar las elecciones en el balotaje, y en un pasaje minúsculo el periodista dijo: “Macri se asume calabrés y ratifica en Balcarce 50 y en Olivos que va a pelear hasta el último segundo”[ 2]. Este dato debería ser leído a la luz de esa hipótesis de Ciconte: que en donde sea que opere “la ‘ndrangheta reproduce exactamente lo que ha dejado en Calabria”.

Taglio della coda. La ‘ndrangheta integra a sus hombres en base a códigos, afiliaciones rituales, atribuciones de dotes (cargos) y avances de “grados”. El primer momento de la afiliación es el ritual de ingreso. Forma parte de los códigos antiguos de la ‘ndrangheta y se llama battesimo o taglio della coda (bautismo o corte de cola). Tiene el sentido de transformar a un uomo qualunque en un hombre de honor y de respeto (uomo d’onore). Es el mecanismo para entrar a formar parte de una élite criminal que implica sentido de pertenencia a una organización con poder, dignidad, autoridad. Se lleva a cabo a “cerchio formato”, esto es, en círculo y no importa el lugar dónde se realiza. Puede ser en la cárcel o en libertad. Ese círculo tiene un sentido doble: protección y amenaza. Protección del mundo exterior. Amenaza de parte de los propios miembros si al bautizado en algún momento de su vida se le ocurriera traicionar, atravesar las fronteras materiales y simbólicas de ese círculo de poder. Atravesar el umbral de la omertà –la ley de silencio (de la ceguera y la sordera)–, romper ese pacto, para la organización equivale a la muerte.

Afiliarse a una estructura criminal ‘ndranghetista es un hecho que no se puede revertir. La enseñanza es evidente: ‘ndranghetista una vez, ‘ndranghetista siempre. El juez Giovanni Falcone, uno de los luchadores italianos más emblemáticos en contra de la mafia siciliana –por cierto, nada desconocido en la Argentina, país que él tampoco había ignorado en sus investigaciones antes de ser asesinado en la autopista Messina-Palermo– escribió unas líneas extremadamente perspicaces al respecto: “Entrar a formar parte de la mafia es equivalente a convertirse a una religión. No se termina nunca de ser curas. Ni mafiosos” (Cose di Cosa Nostra, en colaboración con Marcelle Padovani, Milano, Rizzoli, 1991, p. 97). El bautismo se lleva a cabo en una lengua casi oral (que es algún dialecto calabrés), aunque puede desarrollarse también en italiano. Resta por verse cómo se lleva cabo en la Argentina: el juez Ramos Padilla podría prestar especial atención a esta cuestión. En ese rito se usa una estampita religiosa parcialmente quemada, que puede ser la de San Miguel Arcángel. Con el bautismo un uomo qualunque se transforma en picciotto (chiquito), esto es: soldado, alguien que depende de un superior que puede emplearlo como asesino, apretador, testaferro o dealer. El bautismo puede tener otros nombres: rimpiazzo, rimpiazzare o fare qualcuno malandrino (reemplazo, reemplazar, transformar a alguien en malandrín). Se realiza frente a 5 ‘ndranghetistas y en general se lleva a cabo el último sábado del mes al atardecer, entre las 17 y las 18 horas. Cuando se pone en marcha se constituye un círculo que está integrado por el capo società, contabile, mastro di giornata, puntaiolo e capo giovane (jefe de la sociedad, contable, maestro de jornada, cajero y jefe joven). Se puede entrar a formar de una estructura ‘ndranghetista a cualquier edad, pero para los sujetos masculinos que ya forman parte de un contexto mafioso este rito suele acontecer a los 14 años. Hasta ese momento se es mezzo dentro e mezzo fuori (mitad adentro y mitad afuera) de la organización. También hay casos en que los hijos de ‘ndranghetistas destacados son bautizados recién nacidos. A este ritual de afiliación se llega sólo si se es conocido por alguien más que ya forma parte de la estructura y que tiene la función de introducir en la famiglia a un nuevo potencial integrante. Por cierto, no hay un solo código de afiliación sino varios. Estos son tendencialmente iguales –registran formas parecidas y giros similares– pero tienen variaciones en función de la familia de pertenencia. En general, suponen casi siempre tres votaciones sucesivas. Con cada frase (que se corresponde con una votación) se agregan nuevos sentidos y al final el novato es afiliado a la estructura. Por otra parte, los sujetos que no forman parte de la ‘ndrangheta se llaman contrasto o contrasti (contrastes). Aquellos que no forman parte de la organización pero que son dignos de alguna confianza son denominados contrasti onorati (contrastes honorables). Estos podrían entrar a formar parte de un clan en algún momento de su vida pasando por el bautismo.

 

 

Una cruz en el pulgar

Un colaborador italiano de la Justicia cuenta cómo se llevó a cabo su afiliación: “En el curso del rito de iniciación me practicaron un corte en forma de cruz en la parte superior del pulgar derecho, cerca de la uña (donde aún me queda una pequeña cicatriz del corte vertical; la incisión del eje transversal no es no muy profunda para evitar que la cicatriz fuera demasiado evidente en forma de cruz). […] de mi dedo derecho tenían que caer tres gotas de sangre dentro de un plato. […] Un ‘ndranghetista de grado superior agarró la estampita de San Miguel Arcángel, lo quemó parcialmente y dejó caer la ceniza sobre mi herida para que sanara. Luego quemó completamente la estampita y me dijo: cuando nosotros ya no estemos, seremos como este polvo. […] L’onorata società en el lenguaje usado por nosotros se identifica en el árbol de la ciencia que representa prácticamente la sociedad, su jerarquía, la mayor y la menor. El árbol de la ciencia se divide así: Fusto (tronco), Rifusto (grandes ramas que salen del tronco), Ramo (rama), Ramoscello (ramita), Fiore (flor). Los primeros tres elementos representan la mayor, mientras que los otros dos, la menor. Todo junto es la honorable sociedad” (Ciconte, pp. 49-50). La mayor es la sociedad mayor y la integran los ‘ndranghetistas mayores (en términos de poder y edad), la menor la pueblan los jóvenes. Más adelante desarrollaré su estructura.

El bautismo es para siempre y luego de haberlo recibido se entra a formar parte de la società. Luego de haber cruzado la frontera de ese ritual es imposible volver atrás. Es posible pedir permiso, separarse de la sociedad –esa figura se conoce como el distacco (separación)– pero es imposible volver a un estado anterior a la juramentación. Una forma definitiva de salir de la estructura ‘ndranghetista es volverse colaborador de la Justicia. Ese hecho quiebra el vínculo con la famiglia, la estructura, la cultura ‘ndranghetistas. Sobre este aspecto Marco Bellocchio rodó Il traditore (2019), una película que no tiene desperdicio; por cierto, más vinculada a la Cosa nostra que con la ‘ndrangheta. Las reglas de la organización contemplan también la posibilidad de expoliar/desnudar (spogliare) a un afiliado. Esto acontece cuando alguien porta infamità (carece de honra y estima). Ese acto se lleva a cabo frente a una comisión y uno de sus integrantes debe demostrar porqué el que porta infamità ha deshonrado a la società. En función de las pruebas la comisión puede decidir llevar a cabo la spoliazione del acusado o del acusador (si no es convincente en su denuncia).

Estructura. En general, la palabra dote indica la posición que el ‘ndranghetista ocupa en la jerarquía de la organización. Una vez que se adquiere una dote no se puede perder ni puede ser declinada por otro afiliado. Una cosa bien distinta es la carica (cargo), que puede pasar de un afiliado a otro (spostare o far girare), ser retirada (togliere), ser disminuida (diminuire). Una carica es una suerte de nivel institucional que implica poder y prestigio. Le cariche tienen un carácter limitado en el tiempo. “La carica es la función que el afiliado desarrolla dentro de una estructura de ‘ndrangheta; la atribución de los cargos está relacionada con tener un grado o una dote específica. […] Por ejemplo, cuando en la iglesia de la Madonna de Polsi se reúne la Provincia para ‘llevar las novedades’, solo los santistas o aquellos que tienen un grado superior pueden participar” (Ciconte, p. 65). En cuanto a la Provincia –también conocida como Crimine (crimen)–: se trata de un órgano colegiado que se ocupa de dirimir los contrastes y prevenir los conflictos entre las ‘ndrine. Se junta una vez por año en la fiesta de la Madonna di Polsi que se realiza entre el 31 de agosto y el 2 de setiembre. El juez de Reggio Calabria, Giuseppe Minutoli, en la sentencia del 8 de marzo de 2012, relativa a la operación Crimime, sostenía que el punto más alto de la ‘ndrangheta lo ocupa precisamente este órgano.

En la estructura la primera dote que es otorgada a un ‘ndranghetista es fiore o picciotto d’onore. Le sigue el cammorrista di sangue. Se concede cuando el ‘ndranghetista ha dado prueba de poder llevar a cabo un “delito de sangre”: un homicidio. Luego está el sgarrista (asesino). Estas dotes integran la sociedad menor. Luego está la sociedad mayor (conocida también como Santa), integrada por las siguientes dotes: santista, vangelista, quartino, trequartino, padrino, quintino. Santista es el primer grado de la sociedad mayor. Éste obtiene la santa, o sea una dote alta. Luego del santista viene el vangelista, una dote aún más elevada, cuyo nombre proviene de “evangelio” porque quien la recibe pone una mano sobre un ejemplar de los evangelios durante el rito de juramentación. Por otra parte, el vangelo/vangelista tiene la función de custodiar los saberes secretos de la onorata società y todo lo que tiene que ver con los rituales de afiliación de la ‘ndrangheta. Esta información está registrada en la sentencia Maglio 3, del 9 de noviembre de 2012, redactada por el juez de instrucción (GIP) del Tribunal de Génova (Tribunale di Genova, no. 2268/10, R.G.N.R., no. 4432/12, R.G. GIP).

Hay dotes aún más altas, que marcan la integración a la élite de la organización y que se reservan para magistrados, abogados, médicos (Arcangelo Badolati, Santisti e ‘ndrine. Narcos, massoni deviati e killer a contratto, Cosenza, Pellegrini Editore, 2018). Éstas son: stella (estrella), crociata (cruzada), mammasantissima y Conde Agadino, que es la última dote de la sociedad, cuyo ritual correspondiente recita: “Entonces póngase en viaje y venga conmigo. Atravesaremos una gran llanura en donde encontraremos un viejo castillo. Dentro nos espera el Conde Agadino. De este momento en adelante usted forma parte del número 13. Y lo finalizo [bautizo] con 13 besos en la frente. En nombre de Bartolomeo Battezzaro y San Sabino está formado el Conde Agadino” (Ciconte, p. 111).

Pues bien, la onorata società resulta de la conjunción de la sociedad menor y de la mayor. Todas las dotes que integran la sociedad tienen un correlato en la religión católica. Por ejemplo, la Provincia o Crimine se junta una vez por año en una iglesia, de la Madonna de Polsi y a cada dote ‘ndranghetista le corresponde un/a santo/a: al picciotto, Santa Liberada; al camorrista, Santa Nunzia; al sgarrista, Santa Elisabeta. Los patrones del santista y del vangelista son San Pedro y San Pablo, y su bautismo se lleva a cabo frente a una estampita de San Miguel Arcángel. Iglesia, rituales y signos de la cruz son sintomáticos también en la Argentina.

 

Aquí la estructura de la onorata società

Sociedad menor
Sociedad mayor
Sgarrista
Camorrista di sangue
Picciotto d’onore
Conte Agadino
Mamma santissima
Crociata
Quintino
Padrino
Trequartino
Quartino
Vangelista o Vangelo
Santista

 

 

 

 

 

En la próxima entrega: el local, o los lugares donde funciona la ‘ndrangheta, el narcotráfico, FIFA/CEPLA y las maneras de persignarse de Macrì en el Tedeum. O una interpretación de la semiosis ‘ndranghetista.

 

 

 

 

* Universidad Nacional de General Sarmiento/CONICET

 

[1] Paolo Gallori, “Argentina: Mauricio Macri, la saga familiare tra un accento perduto e una ‘y’”, https://www.repubblica.it/esteri/2015/11/24/news/argentina_mauricio_macri_saga_familiare-127983658/ (24/11/2015).
[2] Román Lejtman, “Las razones de la catarsis de Mauricio Macri en Ferro: tensión por los resultados de las PASO y el futuro político de Cambiemos”, https://www.infobae.com/politica/2019/08/06/las-razones-de-la-catarsis-de-mauricio-macri-en-ferro-tension-por-los-resultados-de-las-paso-y-el-futuro-politico-de-cambiemos/ (6/8/2019).

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14 Comentarios
  1. Ana Russo dice

    Estimado Rocco: hace tiempo leí tu libro, me gustó tu forma de redactarlo y algo sabía de la mafia calabresa por mi abuelo,oriundo de Catanzaro, vino a los diecisiete años, por lo tanto lo suyo tenía perfiles casi de fantasía, pero me hizo saber de su existencia.
    Los rituales que rigen la mafia son propios de cualquier organización religiosa o de poder, pero son muy interesantes.
    Gracias por tus aportes al conocimiento del tema y a comprender en las manos de quien estuvimos.

  2. Luis Juan dice

    Estimado Rocco:

    Excelente crónica de investigación.

    Si me permite, una digresión.
    Bajo el título “Gobiernos, mafias y transnacionales, asociados” (insumisos.com), Christian De Brie, dice:
    “A pesar de las reiteradas declaraciones de todos los gobiernos; de las propuestas y acuerdos de las más altas instancias internacionales y de su amplia y sistemática denuncia en los medios, los hechos delictivos que involucran a empresarios y empresas, entidades financieras, políticos y gobiernos con las organizaciones mafiosas son cada vez más importantes y numerosos. Pero se trata de un combate de fachada, porque estas prácticas son parte de un sistema coherente, funcional a la expansión del capitalismo en su fase actual.”
    “Sistemáticamente presentada, en un país tras otro, como «escándalos» que comprometen a una empresa o un banco, a un político o un partido, a un cartel o a una mafia, la criminalidad financiera pierde legibilidad. La masa de transacciones relativas a operaciones ilícitas -calificadas como crímenes o delitos respecto de las leyes nacionales o de los acuerdos internacionales- se reduce a una sucesión de disfunciones accidentales de la economía y la democracia liberales que un «buen gobierno» podría eliminar.”
    “Pero la realidad nada tiene que ver con esta visión mirífica: se trata de un sistema coherente, vinculado con la expansión del capitalismo moderno y fundado en la asociación de tres copartícipes: gobiernos, empresas transnacionales y mafias. Negocios son negocios: la criminalidad financiera es ante todo un mercado, próspero y estructurado, donde convergen la oferta y la demanda, business as usual.”
    “Las grandes organizaciones criminales sólo pueden asegurarse el blanqueo y el reciclaje de las fabulosas ganancias derivadas de sus actividades con la complicidad de los círculos de negocios y la permisividad del poder político. Para ratificar y acrecentar sus posiciones y sus ganancias, aplastar o resistir a la competencia, obtener los «contratos del siglo» y financiar sus operaciones ilícitas, las empresas transnacionales necesitan del apoyo de sus gobiernos y la neutralidad de las instancias de regulación. En cuanto al poder de intervención del personal político directamente involucrado, depende de los apoyos y de los financiamientos que garantizarán su perennidad. Esta colusión de intereses constituye un componente esencial en la economía mundial y el lubricante indispensable para el «buen» funcionamiento del capitalismo.”
    “Este funcionamiento se vio considerablemente perfeccionado por efecto de tres factores conjuntos: la completa liberalización de los movimientos de capitales, que escapan a todo control nacional o internacional desde fines de la década del 80; el incremento y la desmaterialización de las transacciones financieras, acelerados por la revolución tecnológica de las comunicaciones y, por último, la acrecentada fiabilidad de un archipiélago planetario de plazas especializadas en la administración tolerada de la criminalidad financiera: los paraísos fiscales.”
    “La Revolución no es una cena de gala, se justificaba Lenín; tampoco la competencia. Tiene poco que ver con los torneos entre gallardos caballeros que cuentan las estampas de la canción de gesta liberal, donde, tocados por la gracia del Dios-mercado, triunfa el mejor producto y el mejor servicio al mejor precio. Igual que en los combates feudales, todos los golpes son válidos para ganar la guerra económica, y preferentemente los más bajos. La panoplia de armas está bien surtida: acuerdos y cárteles, abuso de posiciones preeminentes, dumping y ventas forzosas, delitos de iniciados y especulación, absorción y desarticulación de los competidores, falsos balances, manipulaciones contables y de los valores de transferencia, fraude y evasión fiscal mediante filiales offshore y sociedades-pantalla, malversaciones de créditos públicos y mercados falseados, corrupción y comisiones encubiertas, enriquecimiento injustificado y abuso de los bienes sociales, vigilancia y espionaje, chantaje y delación, violación de las reglamentaciones en materia de derecho al trabajo y de libertad sindical, de higiene y seguridad, de aportes sociales, de polución y de medio ambiente1… a los que se suman las prácticas vigentes en las zonas francas que se multiplicaron en el mundo, incluyendo a Europa y Francia (ver mapa, en página 5), zonas total o parcialmente al margen de la ley, particularmente en materia social, fiscal y financiera.”
    “Estas operaciones se ven en todos los grandes sectores de actividad y en todos los mercados: armamento, petróleo, obras públicas, aviación civil, transporte aéreo, ferroviario y marítimo, telecomunicaciones, bancos y seguros, química, agro-alimentación. Acarrean considerables malversaciones de fondos, extraídos de las cuentas lícitas de las sociedades transnacionales para terminar en los paraísos fiscales. Un fabuloso saqueo, del que nunca se realizará contabilidad global alguna. Para llevarlo a cabo, sus autores necesitan del poder del Estado y del de las organizaciones internacionales y regionales, en particular de su aptitud para promulgar un mínimo de reglamentaciones apremiantes, suprimir las que ya existen o tornarlas inaplicables, retrasando indefinidamente y paralizando las investigaciones e instrucciones, atenuando o amnistiando las eventuales sanciones. En cambio, se ofrecen para «financiar la democracia» y de eso se ocupan: campañas electorales de los partidos, promoción de las personalidades políticas y de los altos funcionarios más prometedores, seguidos y «marcados» por ejércitos de agentes de influencia, lobbies encargados de ayudarlos a hacer las «buenas opciones» y de corromperlos, presentes en todas las instancias de decisión”.
    “Por último, no le hacen asco a recurrir, llegado el caso, a los servicios de las organizaciones criminales profesionales. Truhanes del empresariado y sindicatos «amarillos», rompehuelgas, policías privadas y escuadrones de la muerte se ensañan con los trabajadores y proveedores de la mayoría de sus filiales en los países del Sur; también con los accionistas indóciles, ubicados, en Japón, bajo la vigilancia de las yakuzas en las asambleas generales. Actúan también en la ejecución de «contratos» contra intermediarios que resultan molestos o investigadores demasiado curiosos: son incontables los hombres de negocios, banqueros, políticos, jueces, abogados o periodistas «suicidados» al ingerir un capuchino con cianuro, al ahorcarse o caer del décimo piso con las manos atadas a la espalda, disparándose dos tiros en la cabeza, ahogándose vestidos en un charco de agua o en su bañadera, resbalando debajo de un autobús, dentro de un tanque de hormigón o de ácido, cayendo desnudos al mar desde sus yates repletos de guardaespaldas, volatilizados en vuelo o en automóviles… Por lo demás ¿acaso no es el calificativo más elogioso atribuido a un gran empresario y hasta a un líder político el de «matador»?”
    “Los bancos y las grandes empresas se muestran ávidos de captar, después de blanqueadas, las ganancias de los negocios del crimen organizado. Junto a las actividades tradicionales -droga, extorsiones, secuestros, juegos, proxenetismo de mujeres y niños, contrabando (alcohol, tabaco, medicamentos…), robos a mano armada, falsa moneda y falsas facturas, fraude fiscal y de créditos públicos prosperan nuevos mercados: tráfico de mano de obra clandestina y refugiados, pirateo informático, tráfico de objetos de arte y antigüedades, de automóviles robados y repuestos, de especies protegidas y órganos humanos, de armas, desechos tóxicos y productos nucleares, falsificaciones…”
    “Cada país alberga a sus propios círculos criminales. Las principales organizaciones y las más activas y antiguas se encuentran en los polos del capitalismo: Estados Unidos (Cosa Nostra); Europa (Mafia siciliana); Asia (tríadas chinas y yakuzas japoneses). Otras se han desarrollado en el curso de las últimas décadas, tales como los cárteles colombianos en América Latina o las mafias rusas. Cientos de grupos rivales se reparten los mercados nacionales e internacionales del crimen, celebran alianzas y acuerdos de subcontratación.”
    “Las ganancias anuales del tráfico de droga (cannabis, cocaína, heroína, sin contar las drogas sintéticas, en explosivo desarrollo) se calculan en 300 a 500 mil millones de dólares, o sea de 8 a 10% del comercio mundial3. El volumen de negocios del pirateo informático es de más de 200 mil millones de dólares; el de las falsificaciones de más de 100 mil millones, mientras que 10 a 15 mil millones de dólares son derivados para el fraude en el presupuesto comunitario europeo y unos 20 mil millones para el tráfico de animales, etc. En total, tomando sólo en cuenta las actividades con dimensiones transnacionales -como el proxenetismo- el producto bruto criminal mundial supera ampliamente el billón de dólares por año, casi el 20% del comercio mundial.”
    “Admitiendo que las cargas (producción y proveedores, intermediarios y corrupción, gastos de inversión, costos de gestión, pérdidas por incautaciones y medidas represivas…), representan en líneas generales el 50% del volumen de negocios, quedan 500 mil millones de ganancias anuales. O sea, en un período de diez años, 5 billones de dólares, más de tres veces el monto de las reservas en divisas de la totalidad de los bancos centrales, una cuarta parte de la capitalización de las cinco principales plazas bursátiles mundiales y diez veces mayor que la Bolsa de París.”
    “Hay que administrar esta gigantesca fuente de riquezas, a la que no se puede dar salida en billetes chicos, cosa que trastorna a todos los financistas del mundo. Precisamente, las organizaciones necesitan indefectiblemente de su ayuda para blanquear este dinero y reciclarlo en el circuito legal. Están dispuestas a pagar el precio, y lo hacen. Costo de la operación: aproximadamente un tercio, o sea 150 mil millones de dólares distribuidos entre las redes bancarias e intermediarias: abogados, corredores, gerentes de trusts y compañías fiduciarias. Al final de la cuenta, se blanquean y reinvierten anualmente más de 350 mil millones de dólares, es decir mil millones de dólares diarios.”
    El artículo continúa, pero esto alcanza como para comprender el funcionamiento de estas estructuras.

  3. José dice

    Gracias!

  4. maria josefina cerutti dice

    TRES GOTAS TRES

    Me había preguntado en el anterior Limoncello qué comía la Ndrangheta. Pues bien, parece ser que ya tengo uno de los ingredientes fundamentales. Pero, vayamos por parte, dijo Jack el destripador. ¡Nunca tan oportuno, digo, el destripador!

    Cuando escribí Ni ebrias ni dormidas, las mujeres en la ruta del vino, hubo una entrevista que me conmovió. La abuela de una bodeguera había vivido en la finca “La vigna”. Así se llamaba el viñedo que la abuela tenía en Piamonte, una región del norte de Italia donde se hacen vinos desde el Imperio Romano. Para enseñarles a sus nietos las bondades del tinto, esta abuela fue simple y ancestral: “La primera vez que probé el vino, recordó Emanuela, fue cuando nuestra abuela piamontesa, luego de degollar una gallina, nos hizo comer como si fuera un bife, la sangre fresca de la gallina mezclada con un poco de pan acompañada de un vaso del vino que hacía el contratista. Los dos sabores tenían el mismo color, pero no el mismo gusto. Fue un rito que repitió cada vez que íbamos a verla”.

    Tomar vino es una metáfora que se remonta a los griegos que solían decir que el vino era venas y sangre de la tierra. Los hombres, los andres, pertenecían a las ciudades y la guerra. Las mujeres éramos la tierra y la sangre. A propósito, recomiendo el libro, Nacido de la Tierra, mito y política en Atenas, de Nicole Loraux quien explicó que en el imaginario griego la mujer imitaba a la tierra. Éramos la tierra, receptáculos de los hijos de Atenas. Y, la relación sexual, un acto agrícola. Las mujeres éramos terreno para labrar y harar.

    Disgresión: ‘Ndrangheta, viene de la palabra griega andragathia, que quiere decir algo así como coraje, virtud de hombres o cosa de hombres. ¿Pito? ¿Pija? ¿Manija? O ¿Matraca?

    Tomar y/o comer sangre y considerarlo sano y bueno para la salud es tan antiguo que se pierde en la noche de los tiempos. Todavía hay quien toma o come sangre. Por lo menos en el sur de Italia. Un poquito de sangre de gallina no hace mal. Bueno, nosotros comemos morcilla que está hecha de sangre.

    En la cocina italiana hay algo parecido a la morcilla que se la conoce como sanguinaccio. En la cocina calabresa a nuestra morcilla se le dicen sangiari. Se hace con sangre de chancho, ricota y/o vino cocinado. En otras partes de Calabria es una crema cocinada a fuego lento con sangre fresca de chancho y cacao en polvo. A veces le agregan nueces y / o pasas de uva. También se hace dulce. Por el color me recuerda a la Nutela pero sin avellanas.

    En sus orígenes el sanguinaccio dolce era sangre de cerdo con azúcar y especias. Luego le pusieron el cacao que llevaron los conquistadores de América a Europa. Ahora es crema de chocolate. Hoy casi no se hace el sanguinaccio con sangre porque en 1992 se prohibió la compraventa de sangre en Italia.

    Mi mamá también nos daba sangre, ese juguito que viene con la carne recién comprada. La tomábamos con una cucharita antes de hacernos el bifecito de lomo. Y como siempre fui un poco anémica, ¡más sangre! Y cuando el bifecito estaba a punto, – ¡qué cosa más rica! – nos hacía mojar el pancito en la plancha de los bifes. Y comer ese pedacito de pan con sangrecita cocinada y salada.

    No sólo los Cerutti eran italianos, también los Giacchino, de mi abuela paterna, y los Vita/Godano de mi abuela materna: mi bisabuela, Luisa Godano, había nacido en Monteleone di Calabria, hoy Vibo Valentia, tierra della Ndrangheta. Como sería de calabresa que hasta negaba de serlo. Se decía nacida en Tivoli, cerca de Roma, y no de Calabria. Hasta que mi abuelo aviador nieto de vascos franceses, fanático de la transparencia, nos develó el secreto mientras le decía a Carmencita, mi abuela, que era de la mafia. Y se ponía el dedo índice doblado entre los dientes. Típico gesto que marca vendetta que, además, é un piatto che si mangia freddo. La venganza es un plato que se come frío, dicen en la mafia.

    Picante, sí, picante, como ya dije que había sido Cristina cuando habló solamente de los ancestros de Maurizio Macrí es la cocina calabresa. En la nota que el profesor calabrés de la Universidad de General Sarmiento, Rocco Carbone escribió hoy dieciseis de febrero en El cohete a la luna, se pueden conocer mejor los ancestros a los que la Vicepresidenta hizo mención en Cuba (https://www.elcohetealaluna.com/comunidad-de-lxs-invisible…/).

    Nada nuevo, obvio. ¿Quién no conoce al Clan Macrí en Calabria? Pero ya dije, me interesa la alimentación, las cosas ricas y deliciosas. No quien es o no mafioso. Entonces me vuelvo a preguntar, ¿qué come la ‘Ndrangheta? Sabemos qué come la mafia siciliana, pero la calabresa, ¿qué come?

    Las letras de Carbone me dieron una pista. Y unas gotas. Ya podría empezar con el posible libro sobre los sabores de la Ndrangheta, cuya red de criminalidad organizada están por todas partes y se remontan a los tiempos de las tribus latinas que fundaron el Imperio Romano.

    Quiero que tengamos en cuenta que, como dije en el Limoncello anterior, la romana, era una sociedad láctea, oral, que amaba la leche, la ricota apenas dulce con un toque de limón, los quesos, los helados. Era y es una cultura que ama mamar. ¿Podríamos decir que en Calabria hay vampiros? ¿Drácula habrá sido Calabrés?

    Vuelvo a transcribir lo que mi amado Pascal Quignard escribió en su libro El sexo y el espanto: “La ciudad romana es pietas masculina, castitas de las matronas, obsequium de los esclavos”. La pietas no es piedad sino un comportamiento obligado, cuyo origen es funerario. Es la entrega del hijo al padre. Y no es recíproca. “Es una obligación ineludible que el más joven tiene con el más viejo. Es ese afecto, exclusivamente filial. (…) (Es la piedad que creó los lazos de clientela viril, de patrocinio, de padrinazgo que toma el relevo del mundo antiguo: la cofradía de sacerdotes del catolicismo romano, la mafia siciliana.)”, escribió Quignard. Hijos sometidos por los padres. ¿Parias? ¡No no no, patrias!!!

    La ‘ndrangheta se organiza en base a la estructura familiar. Dice Carbone “El centro neurálgico de la ‘ndrina (la familia de los que están en la ndrangheta) está compuesto por los hijos, los hermanos, los sobrinos, los tíos, los primos del capobastone”. Es una familia natural o de sangre que, a través del matrimonio, especialmente, reproduce los lazos aun fuera de Italia.

    La colectividad calabresa de Buenos Aires es una de las más pobladas del mundo, de ahí viene, como dije, mi bisabuela, Luisa. En Calabria también nació mi bisabuelo Giuseppe Vita. Pobrecito no tenía más de treinta y cinco años creo cuando se suicidó en una iglesia porque pertenecía a algún clan, secta o algo por el estilo que nunca quedó claro. El pibe que era entonces este señor que resultó ser mi bisabuelo, no encontró mejor ocasión para pegarse el corchazo que cuando su señora esposa, mi bisabuela Luisa, estaba embarazada de mi abuela Carmen Concepción Vita, Carmencita que, también ocultó sus orígenes calabreses. Y sufrió mucho el suicidio de un padre al que nunca conoció.

    Como en cualquier organización, aun las no mafiosas, en la ‘ndrangheta hay códigos, afiliaciones rituales, y jerarquías. Ritos.

    Llegamos al primer ingrediente de la cocina de la Ndrangheta. Recuerda el prof. Carbone que un colaborador de la justicia, un arrepentido, ex mafioso, contó que en el rito de iniciación le hicieron un corte en el pulgar derecho que dibujaba una pequeña cruz. Muy cerquita de la uña para que, claro, no se viera. Y este arrepentido agregó, “de mi dedo derecho tenían que caer tres gotas de sangre dentro de un plato”. Ni en la tierra, ni en un frasco, ni en un trapo. Tres gotas de sangre en un plato. ¿Qué más hace falta para saber qué come la ndrangheta? No te chupes esa mandarina, chupate el dedo gordo derecho, y después me contás.

    Chin chin con limoncello y un buen sanguche de morcilla. Quizás por un ratito podemos convertirnos en Drácula.

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