Hacia el paro general

Los trabajadores vuelven a conectarse, pero por abajo

El viernes cerró la semana muy activa con la llegada de la Marcha Federal por Tierra, Techo y Trabajo, exigiendo la emergencia alimentaria, encabezada por la CTEP, la CCC y el conjunto de organizaciones sociales que representan a los trabajadores no amparados por los convenios colectivos. La presencia de los más pobres cierra un ciclo de movilizaciones que no han cesado en ningún momento. A una semana de la Marcha Federal Educativa vuelven a conectar la patria por abajo. La presencia de curas villeros, de pastores comprometidos en la asistencia a los más pobres, suma al mapa de la protesta a todos los actores que hace 17 años reclamaron “que se vayan todos”. Teléfono para la obstinación del gobierno y para toda la oposición.

La incapacidad comprobada del gobierno para resolver los conflictos sociales, particularmente los reclamos laborales de los trabajadores sindicalizados, viene acumulando una cantidad de luchas sectoriales que se retroalimentan. El triunfo de cada una de ellas actúa como bálsamo para los sufridos resistentes y recarga la energía para seguir la pelea. La diferencia entre los resultados obtenidos por los que luchan para acordar y los que acuerdan sin luchar se traduce en recomposiciones salariales de menos del 25% o más y otras que están a duras penas en el 15%. No son desestabilizadores los que convocan a luchar contra este plan económico, es la torpeza del gobierno que quiso imponer techo a las paritarias y terminó aceptando el doble cuando tuvo que rendirse al final de luchas ejemplares que desnudaron su debilidad.

Se conoció esta semana el triunfo obtenido por los docentes nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN), luego de una huelga de tres meses que les permitió lograr una recomposición salarial del 24%, dos cuotas de $4.000 y el pago de los días caídos. La Resolución del plenario de docentes aprobó la propuesta del gobierno consistente en la prórroga hasta fin de año de los aumentos trimestrales, la corrección de los salarios mal liquidados y la formación de una comisión técnica para la recuperación de contenidos. El punto político más importante fue la baja de la resolución 600 que creaba las tutorías educativas especiales, nombre sofisticado de los eternos rompehuelgas, que en el transcurso del conflicto fueron controlados y expulsados por los trabajadores.

La lucha de los trabajadores del subte se agravó por el despido de tres representantes gremiales. Para Roberto Pianelli y Néstor Segovia se trata de un pedido de desafuero. Para el gobierno se trata de despidos porque no existe fuero sindical para los delegados que pertenecen a sindicatos que, según pretende, no existen. La lucha desarrollada hasta aquí hace prever que continuarán con las medidas de fuerza acordadas dentro de su estrategia de largo aliento evitando la encerrona que significaría un paro total de actividades. El gobierno no ha logrado romper la complicidad construida entre los trabajadores y los usuarios con el levantamiento de los molinetes, la folletería explicativa de los motivos de sus reclamos, y sobre todo el sorprendente buen tono con el que los empleados del subte se dirigen a esta altura del conflicto a los usuarios. A veces en la lucha se demuestran estos gestos tan importantes para el gran público.

El 29 se cumplieron 49 años del histórico Cordobazo. El movimiento obrero cordobés estuvo presente en un homenaje realizado en la ex plaza Vélez Sarsfield, primer escenario de aquellos combates callejeros, justo en el centro de la ciudad, frente al Patio Olmos, ahí donde un artista local plasmó en su escultura la memoria del enorme Agustín Tosco. Asistieron más de 10.000 trabajadores.

Fueron de la partida ambas CGT capitalinas, todas las regionales de la CGT de la provincia de Cordoba, las dos CTA y los movimientos sociales. Se leyó un documento consensuado. Entre los principales reclamos figuran la reapertura de las paritarias, la oposición a los tarifazos y el explícito apoyo a los lucha de los trabajadores de la provincia con mención de los municipales y de los trabajadores de Luz y Fuerza. Otro traspié complicado para el gobernador Schiaretti, que siempre hizo un culto de su capacidad de mantener dividido al movimiento obrero de su provincia. La unidad del movimiento obrero cordobés es el termómetro que permite medir cuán posible es efectivizarlo a nivel nacional. Lo del 29 fue un paso muy importante, así como el apoyo a los trabajadores de Luz y Fuerza y la resistencia a la privatización de la EPEC.

En Buenos Aires, el despido de dos trabajadores de la agencia estatal de noticias Télam generó la reacción de los sindicatos Sipreba, Sitrapren y Apba. Luego de mantener una reunión con el presidente de la agencia Rodolfo Pousá, quien les ratificó los despidos, los gremios decidieron implementar una medida de fuerza traducida en un paro general de actividades. En esa situación continúan en pleno centro porteño, lo que les permite una fuerte visibilidad de este conflicto. La asamblea de trabajadores votó por aclamación: continuar el paro por tiempo indeterminado hasta la revocación de los despidos. Realizar un acto público frente al edificio de Bolívar 531, con la presencia de todo el arco político y sindical más referentes de la cultura. Sumarse a la federal y a la jornada de Trabajadores de Prensa del 6 de junio. Elaborar un proyecto de ley de defensa de la empresa Télam como agencia periodística y publicitaria con control parlamentario.

La complejidad del desarrollo de todas las luchas, entre las que las mencionadas son apenas una muestra, ha ido construyendo un proceso muy profundo de unidad en la base. Ese devenir puso al desnudo la debilidad de un gobierno, que tiene como única herencia de sus miembros la represión y los golpes. Cuando la inteligencia colectiva es capaz de complejizar los conflictos, el enredo se traduce en retroceso y terminan entregando más de lo que les pedían al principio.

Luego de veto a la ley contra los aumentos de tarifas madura una convocatoria del 21 F a un paro general para el viernes 8 de junio. Yasky y Micheli ratificaron la convocatoria. Sergio Palazzo lo expresó públicamente en el acto de la Plaza de Mayo. Lo dijo también Juan Carlos Schmid como cuestión a resolverse en el consejo directivo de la CGT. De concretarse esta medida, nos encontraremos ante otro escenario donde muchos de los debates actuales serán citas para los que escriban la historia. A pantalla dividida veremos el rostro del presidente Macri desencajado ensayando ironías cada vez más burdas y del otro lado una oposición poniéndose el overol de la dignidad

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