Lilita y Durán Barba

Las esquirlas del último acting de la heroína radical y la respuesta del gobierno

 

El ex juez Carlos Rozanski ratificó el viernes una denuncia penal contra el presidente Mauricio Macri por el twitt contra las personas envilecidas que deben ser aisladas de la comunidad, inspirado en una página del libro Mi Lucha, de Adolf Hitler. En la mesa de entradas del juzgado federal de María Servini se encontró con un conocido, con el que habló un rato sobre la actualidad política. El abogado contó esta anécdota: “Estabamos comiendo en Los Inmortales de Recoleta, frente a la Plaza Vicente López, cuando entró Lilita Carrió. Cuando divisó en una mesa a Jaime Durán Barba empezó a gritar.

Si este tipo come acá, yo no. No voy a almorzar en el mismo lugar que este señor despreciable.

A continuación la blonda republicana abandonó el local sin dejar de gritar.

En apariencia, se trata del mismo esquema que siguió respecto del ministro de Justicia , cuya renuncia exigió a Macri, con intimación de abandonarlo «si no me saca a Garavano». Cuando el Presidente ratificó a su ministro con una foto tomada durante el J20, la diputada cívica libertadora dijo que había sido una broma.

Otros la tomaron bien en serio. El analista Rosendo Fraga sostuvo que de cumplir su amenaza, Carrió le haría perder la reelección a Macri, ya que 3,4 o 5 puntos serían decisivos en una elección reñida. Y Jorge Asís dijo que la doctora Carrió recibió un sobre. Contendría una lista de las personas que le responden que quedarían fuera del gobierno si la cuestión pasara de una broma. Con la mafia calabresa, no.