Aborto, socorrismo y salud

“Lila y el aborto”: el libro que cuenta articulaciones entre el socorrismo y el sistema de salud

 

“Antes de ser enfermera no sabía qué era el feminismo, apareció con los años trayendo saberes médicos que a mí nadie me había enseñado, principalmente acerca de cómo acompañar partos y abortos. Acompañar-parto-aborto, de esas tres palabras la que más aprendí a analizar, sopesar y ponderar es ‘acompañar’”, dice Lila, una enfermera que trabaja en el sistema de salud de Zapala, en el centro de la provincia de Neuquén, hace dos décadas. Ella pone inyecciones, mide la presión, cambia vendas, cuida a muchos y a muchas. También, entre sus tareas, acompaña abortos. Pero no siempre lo hizo porque nadie nace feminista ni comprendiendo que el aborto es un derecho. Además hay saberes que no vienen dados en las formaciones. Lila cambió cuando se dio cuenta de que las chicas que llegaban con embarazos no deseados necesitaban cuidados. Esa palabra fue la llave para que cambiara de opinión y empezar a garantizar derechos desde su lugar. Algunas compañeras la ayudaron en ese proceso, otras le dieron la espalda. A pesar de que en Argentina el aborto es legal bajo el sistema de causales, muchas veces entre las normas y las prácticas se abre un abismo.

Lila aprendió cuando se conectó con Socorristas en Red, las feministas que le enseñaron cómo actuar. Aprendió lo que nunca nadie le había dicho cuando estudió para ser enfermera. Lila y el aborto. Una investigación ficcionada y socorrista con profesionales de la salud en la Patagonia, el libro publicado por editorial La Cebra, trata de eso: de los puentes, las tensiones, los encuentros y desencuentros entre la formación de quienes trabajan en la salud, las prácticas sanitarias y el activismo feminista que acompaña abortos.

Lila no existe. Es un personaje que inventó la autora, escritora y una de las directoras de LatFem, Agustina Paz Frontera, para hilvanar relatos, experiencias, números y estadísticas recogidas por La Revuelta en la investigación Actitudes y prácticas sobre el aborto entre profesionales y futuros profesionales de la salud y su interacción con las Socorristas en Red de la Patagonia argentina. Muchas y muchos profesionales de la salud pueden ser Lila.

Ella tiene algo de cada unx de lxs 21 profesionales que se prestaron para las entrevistas que forman parte de la pesquisa que se convierte en ficción en Lila y el aborto. La totalidad de lxs entrevistadxs se manifestaron a favor del aborto pero no todxs garantizan la práctica porque muchas veces no encuentran cómo hacerlo dentro del marco de legalidad.

El libro, que salió en 2019, es una herramienta para mirar con atención un ámbito clave para el cambio paradigmático en relación al derecho a decidir: la formación médica. El aborto, inducido o espontáneo, es una posibilidad real para las personas gestantes y para el sistema de salud. Sin embargo, históricamente una espiral de silencio cubrió este tema en la academia y robusteció, así, el modelo médico hegemónico. Un mutismo que ha omitido la legislación vigente desde 1921, año que se dicta el Código Penal y con él la posibilidad legal de interrumpir un embarazo bajo determinadas causales. Aborto, Misoprostol, Aspiración Manual Endouterina (AMEU): son palabras que parecieran haber sido confiscadas del lenguaje de muchas y muchos de lxs profesores de las formaciones de Medicina. Los activismos feministas, primero a través de las Socorristas en Red y luego por medio de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, fueron quienes empezaron a tallar en ese lugar que parecía imposible y a tender puentes entre los saberes comunitarios y los saberes médicos.

Entre 2012 y 2018 Socorristas en Red, en todo el país, acompañó 19.361 abortos con medicamentos y 706 fueron derivadas al sistema de salud. Esos nexos e hilos invisibles quedan narrados en este libro que también es la evidencia de que las organizaciones feministas no son improvisadas: la sistematización de los aprendizajes es una de sus principales preocupaciones.

Es cierto que en los últimos años hubo avances. En Argentina, recién en 2017 empezó a funcionar en el marco de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) la primera cátedra en una universidad pública argentina sobre aborto. No es una cátedra libre en paralelo a la formación. Forma parte de la currícula, es una de las tres optativas y fue votada por unanimidad en el Consejo Directivo de la Facultad a principios de mayo de ese mismo año. En el caso de Neuquén, la provincia que habita Lila, existe la Cátedra Libre “El aborto: abordaje desde los derechos humanos y la salud integral”, en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).

En su propia pesquisa, Lila entrevista y charla con colegas, amigas, compañeros para conocer cómo fue la elección de la carrera que siguieron enfermerxs, mediques, trabajadores sociales, tocoginecólogues y más; conocer los hitos en sus biografías profesionales, las prácticas en el sistema de salud y lo más importante: ¿qué ofrece al socorrismo a la hora de pensar el aborto y las prácticas del aborto? Las voces que se leen en las páginas de este libro traen sus propias experiencias acompañando abortos pero también, por ejemplo, siendo testigxs de situaciones de violencia institucional. Lila lxs escucha, comparte mates con ellxs, se enoja, se entristece y reflexiona junto con quien la acompaña en la lectura de las páginas.

Lila y el aborto dialoga con otro libro que también parte de una investigación de La Revuelta: Clandestinidad y tolerancia. El lugar del aborto en la justicia penal, de Santiago Nabaes y Emilia Alfieri. Este estudio ponía el foco en el sistema de administración de justicia. Se trata de dos ámbitos en donde empiezan a aparecer los obstáculos cuando se trata de interrumpir un embarazo aún dentro de las causales existentes.

Hasta hace no tantos años los libros sobre aborto eran muy pocos y cuando salían a la calle lo hacían envueltos en papeles telaraña como les niñes cubren sus cuadernos en la escuela primaria. Fornicar y matar. El problema del aborto, de Laura Klein, es de 2005. Se hacía difícil tomar un colectivo o viajar en subte leyendo ese libro cuando los abortos no habían salido del closet. Una década después llegó a las librerías Código Rosa, relatos sobre abortos, de Dahiana Belfiori, editado por La Parte Maldita. En el puesto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en los Encuentros o actividades políticas podía encontrarse un libro verde con fotos de marchas y banderas de la Campaña en la tapa: El aborto como derecho de las mujeres. Otra historia es posible de Ruth Zurbriggen y Claudia Anzorena como compiladoras, de Ediciones Herramienta, fue publicado en 2013. Un año después salió Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo, de Mabel Bellucci, por Capital Intelectual. El libro traza genealogías de lucha con un trabajo de archivo y memoria feminista. Estos son sólo algunos de los más clásicos.

La discusión de 2018 en el Congreso también empujó la publicación de muchos más libros que abordan el tema desde los múltiples ángulos posibles y ponen el foco en diversas territorialidades y experiencias. Lila y el aborto se suma a esta constelación de producciones posibles que también hace más sólido el acumulado de conocimientos y saberes producidos por el activismo.

 

 

 

Lila y el aborto.

Una investigación ficcionada y socorrista con profesionales de la salud de la Patagonia.

De La Revuelta y Agustina Paz Frontera

La Cebra, casa-editora
160 páginas.
Prólogo: Ornella Infante
Epílogo: Gabriela Luchetti LGMLDN,

 

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