Zona de exclusión

Casal aprobó la organización interna de la nueva Unidad Antiterrorista del MPF

 

El Procurador fiscal ante la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Casal, firmó el viernes 24 la resolución 86/2018 que aprueba la organización interna de la Secretaría de Análisis Integral del Terrorismo Internacional (SAIT). La tres áreas de la nueva estructura estarán destinadas a mapear, perseguir, generar patrones de conducta y establecer protocolos de actuación para lo que define como «lucha contra el terrorismo internacional», un fenómeno desconocido aquí. Anunciada en diciembre y creada a días de cumplirse el último aniversario del atentado a la AMIA, el encargado interino del Ministerio Público Fiscal consolida así un nuevo instrumento que abona la agenda de control político y persecución impulsada por el gobierno. La resolución confirmó en la coordinación a su mano derecha, Juan Manuel Olima Espel, amigo del ahora ex presidente de la AMIA, Ariel Cohen Sabban, caído en desgracia por jugar de manos con la hija del chozno de Bartolomé Mitre.

«A efectos de que los fiscales del organismo tengan una herramienta jurídico-técnica adecuada para investigar eficazmente (…) se confeccionará, mantendrá actualizada y analizará una completa base de registros de causas que contengan indicadores específicos que podrían advertir la presencia de complots terroristas», define el anexo «Confección de una guía de actuación y buenas prácticas forenses». Según Espel y Casal, el mapeo puede alcanzar un campo más amplio a través de la llave que llaman «delitos conexos»: esto permitirá extraer, si los hay, patrones de conducta, como así también detectar particularidades propias en alguna región. Así, se buscarán elementos distintivos que contribuirán al objetivo principal de este punto: la confección de una guía especialmente orientada a la investigación de casos con las características delictuales propias del terrorismo internacional, incluyendo los delitos conexos (teniendo especialmente en cuenta que su prevención podría evitar atentados).

Es muy probable que Casal busque dar muestras de alineamiento hacia arriba, en un escenario barroso. El jefe interino de la Procuración General de la Nación diseñó esta estructura para que funcione bajo la órbita de la Procuraduría Fiscal Penal ante la Corte Suprema, de la que aún es titular. Quienes siguen las derivas de la Procuración sostenían hace un mes que el interino estaba preparando un espacio a su medida para el momento de la salida. El próximo miércoles 29 de agosto vence el plazo para que la Comisión de Acuerdos del Senado se expida sobre el pliego de Inés Weinberg de Roca, candidata a la procuración de Mauricio Macri, e impugnada por los organismos de derechos humanos. No se sabe qué pasará ese día, pero está claro que Casal hace méritos para cualquiera de las alternativas.

 

El Procurador Fiscal Eduardo Casal con el ministro Germán Garavano: alinearse

 

La nueva estructura lleva la firma de Olima Espel, en su carácter de titular de la SAIT. Como quedó señalado en la resolución 70/2018, está mirando objetivos que «propenderán a facilitar el conocimiento de las razones y motivos por los cuales personas o grupos radicales recurren a la táctica terrorista; desentrañar las vías y tipologías por los cuales tales sujetos y/o organizaciones consiguen financiar esa actividad delictiva y ayudar a determinar la metodología empleada por los terroristas con sus constantes cambios e innovaciones».

En el mes de julio, El Cohete a la Luna adelantó que la SAIT había sido diseñada como un área de persecución a la disidencia política, con herramientas tecnológicas que también permiten pensarla como estructura de espionaje económico. En línea con la agenda de seguridad y defensa norteamericana y de Israel, el espacio tendrá atributos para reunir a las agencias del Estado en una mesa para “abordar de manera integral el extremismo violento, entendido como conducto hacia el terrorismo internacional, ya que ambos fenómenos delictivos socavan la paz, la seguridad internacional y los derechos humanos”.

En palabras textuales, dice que dentro del ámbito de las funciones propias del MPF se confeccionará un diagnóstico sobre la situación del país frente a sus compromisos internacionales en materia de terrorismo. Para tal fin se hará una primera evaluación general para entender fortalezas y deficiencias y trazar líneas de trabajo «claras e interinstitucionales, en caso de corresponder». Para eso, «se realizará un mapeo detallado de las agencias estatales dedicadas a contrarrestar la amenaza terrorista con el objeto de comprender acabadamente la estructura existente, agilizar el intercambio de información, evitar la duplicación de tareas y, en su caso, proponer la creación de las que se consideren necesarias». Una de las tareas es «elaborar un plan nacional para contrarrestar el extremismo violento con perspectiva de género» (sic). Ni a Patricia Bullrich se le había ocurrido incluir a #NiUnaMenos en el radar de la lucha contra el terrorismo, lo cual ya es decir.

La nueva estructura estará integrada por tres áreas, según la disposición. Área de Análisis Jurídico, de Planeamiento Estratégico y Financiamiento. La primera estructura buscará alineamientos globales: adecuar la legislación local a la internacional como las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, estudiar legislación comparada e impulsar reformas legislativas. Allí también se incluyen protocolos de actuación para fiscales. Sobre planeamiento estratégico, se está pensando en uso de tecnologías de la información, especialmente internet (incluida la Deep Web y la Dark Web) para radicalización, adiestramiento y reclutamiento; propaganda y glorificación; seguridad migratoria, lo que prevé —por ejemplo— adelantamiento de listados de pasajeros: uso del sistema I-Ckeck it. y estudio específico del terrorismo químico, biológico, radiológico y nuclear.

No es explícito para qué guerra se prepara Casal, en un país en el que no se registran atentados terroristas desde hace un cuarto de siglo.

 

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.