Una joven asesinada tras denunciar la complicidad narco-policial; un intendente que admitió drogarse y un juez detenido por beneficiar a un traficante.
Con Lula reelecto, la democracia de Brasil seguirá amenazada por un Parlamento en gran medida golpista. Con Flávio Bolsonaro, será secuestrada y destruida.