Como ha ocurrido tantas veces en la intrincada vida política del Presidente, sus promesas levitan y se esfuman en la pegajosa telaraña de un futuro sin vida.
Alberto tendrá que evaluar los límites del consenso con empresas locales tan poderosas como alienadas en relación con su propia realidad económica y social.
El deterioro de nuestra moneda es uno de los caminos adoptados para el enriquecimiento de los que fugaron capitales y del capital extranjero que codicia la…